En supermotard, la presión de tiempo estrecha la mirada de todo el mundo, también de los expertos. Con un segundo para decidir, en laboratorio las fijaciones visuales caen alrededor de un tercio y los movimientos de barrido casi la mitad, en expertos y en novatos por igual. Lo que cambia es lo que cuesta: el experto pierde ocho puntos de acierto y el novato catorce.
Esa es la diferencia entre lo que puedes evitar y lo que no. El estrechamiento de la mirada no se elimina con voluntad. Lo que sí puedes hacer es reducir cuántas decisiones dependen de mirar justo en ese instante, y de eso va este artículo.
Por qué un kartódromo satura antes que un circuito grande
El problema no es la velocidad, es la densidad de decisiones por minuto. En un trazado de kartódromo la siguiente referencia llega antes de que hayas terminado de procesar la anterior, las escapatorias son estrechas y hay más motos por metro de asfalto. Cada vuelta pide una cantidad de juicios que en un circuito grande se reparten en mucho más tiempo.
Y no es solo carga mental. Brown, Stanton y Revell, en el capítulo «A Review of the Physical, Psychological and Psychophysiological Effects of Motorsport on Drivers and Their Potential Influences on Cockpit Interface Design», en Advances in Human Aspects of Transportation, Springer, páginas 514 a 522, de 2019, ordenan la literatura sobre pilotos en torno a cinco estresores simultáneos: emoción, temperatura, fuerzas g, vibración y esfuerzo muscular. Cuatro de los cinco son físicos. Esa es la razón por la que la carga mental en pista no se parece a un test de escritorio: llega acompañada.
Limitaciones de esa fuente, y hay que decirlas: es una revisión que ordena factores pero no aporta cifras propias, no declara una sección de limitaciones, y está orientada al diseño del habitáculo de coches de competición, no a motos. La citamos por el marco conceptual, no por los números.
El efecto túnel, medido
Los números vienen de otro sitio. Guo y Wang, en Frontiers in Psychology 16, artículo 1660732, de 2025, pusieron a 40 varones, 20 deportistas de nivel nacional y 20 novatos, a tomar decisiones con y sin presión temporal, registrando su mirada con eye-tracking. La presión consistía en tener 1.000 milisegundos para resolver.
| Qué se midió | Expertos: sin presión → con presión | Novatos: sin presión → con presión |
|---|---|---|
| Precisión de la decisión | en torno al 88% → en torno al 80% | en torno al 72% → en torno al 58% |
| Número de fijaciones | unas 24 → unas 16 (−33%) | unas 38 → unas 26 (−32%) |
| Duración de cada fijación | unos 280 ms → unos 200 ms | unos 350 ms → unos 240 ms |
| Movimientos de barrido | unos 32 → unos 18 (−44%) | unos 52 → unos 28 (−46%) |
| Tiempo de reacción | de unos 1.200 ms a unos 520 ms, un 57% menos, en ambos grupos | |
Los contrastes estadísticos son contundentes: F = 77,622 y p < 0,001 para la precisión; F = 163,261 y p < 0,01 para las fijaciones; F = 614,87 y p < 0,001 para los barridos. Es un efecto grande y consistente.
Ahora lee la tabla en horizontal, que es donde está lo interesante. La reducción de la exploración visual es prácticamente idéntica en los dos grupos: un tercio menos de fijaciones, casi la mitad de barridos, tanto si llevas veinte años como si llevas dos. Ser bueno no te protege de que se te cierre el campo. Lo que el nivel cambia es el precio: ocho puntos de acierto perdidos frente a catorce.
Limitaciones declaradas por los autores, que acotan bastante lo que podemos concluir: la tarea era una simulación en vídeo, con validez ecológica limitada, que no captura las interacciones dinámicas ni la ejecución física de la situación real; el eye-tracker no era portátil y no permitió medir el tamaño pupilar, así que la carga cognitiva no se midió directamente; el tamaño del efecto de las interacciones entre grupos fue pequeño, lo que según ellos limita el impacto práctico de esas diferencias; y no analizaron suficientemente las diferencias individuales. Los participantes eran baloncestistas, no pilotos, y las cifras de la tabla se reportan como valores aproximados. No es una medida de lo que le pasa a tu mirada en un kartódromo; es la demostración de que el fenómeno existe y de que no distingue por nivel.
La consecuencia práctica: decide antes, no más rápido
Si el estrechamiento es inevitable, la estrategia no puede ser «mirar más». Tiene que ser reducir el número de decisiones que quedan abiertas para el momento de la presión. En la práctica eso significa tres cosas concretas.
La primera es convertir referencias en automatismos. Un punto de frenada memorizado no consume exploración visual; un punto de frenada que decides cada vuelta sí. La segunda es decidir el plan de adelantamiento antes de la curva, no en la curva: llegar con una intención ya elegida gasta menos que llegar a ver qué pasa. Y la tercera es aceptar una vuelta perdida. Cuando la situación pide más juicios de los que puedes hacer, cerrar la vuelta y replantear en la siguiente es más barato que resolverla a medias.
Cómo reconocer que ya vas saturado
- Dejas de ver a quien viene por detrás. La información periférica es la primera que desaparece cuando la exploración se estrecha.
- Empiezas a reaccionar en lugar de decidir. Gestos más bruscos, correcciones más tarde, sensación de ir siempre justo.
- Repites el mismo error en la misma curva. Si supieras qué está pasando lo corregirías; que se repita indica que no estás procesando, estás respondiendo.
- Te irritas con el tráfico. La irritabilidad es de las primeras señales de fatiga mental y llega antes que la sensación de cansancio.
- No recuerdas la vuelta que acabas de hacer. Es la señal más clara de todas y casi nadie la usa.
Cuando aparecen dos o más, la decisión correcta es entrar. Eso no es prudencia genérica: es que tu capacidad de decisión ya está por debajo de lo que el trazado pide, y lo tratamos con más detalle en cuándo parar de rodar en supermotard.
El ego y la comparación, que son otro problema
Hay una parte de la carga mental que no viene del trazado sino de quién te está mirando. En el artículo de exigencia física del supermotard citamos un dato que conviene tener aquí: en kart se midieron unas 28 pulsaciones más rodando en carrera que rodando solo contra el reloj, con el mismo trabajo físico. Competir tiene un coste medible, y la parte de ese coste que puedes gestionar es la que te pones tú.
La forma práctica de bajarla es cambiar el objetivo de la tanda antes de salir. Una tanda con el objetivo «bajar mi tiempo» compite contra todo el mundo. Una tanda con el objetivo «cuatro entradas iguales en la curva 3» compite contra un criterio concreto y se puede cumplir o no cumplir sin depender de nadie.
Preguntas frecuentes
¿El efecto túnel se puede entrenar para que no aparezca?
Según los datos disponibles, no desaparece: la reducción de fijaciones y barridos bajo presión fue casi idéntica en expertos y novatos. Lo que el nivel reduce es el coste en precisión. Así que el trabajo útil es depender menos de mirar en el momento crítico.
¿Qué hago si me bloqueo con tráfico?
Baja el número de decisiones abiertas: elige un plan antes de la curva y ejecútalo, aunque no sea el óptimo. Un plan mediocre decidido con antelación consume mucho menos que un plan perfecto decidido con un segundo de margen.
¿La fatiga mental se nota antes o después que la física?
Suele notarse después, y ese es el problema: la irritabilidad y las decisiones tardías aparecen cuando el rendimiento ya ha bajado. Por eso conviene usar señales objetivas, como si recuerdas la vuelta que acabas de dar, en lugar de esperar a sentirte cansado.
¿Sirve visualizar el circuito antes de salir?
Es coherente con todo lo anterior, porque convierte decisiones en referencias memorizadas y libera exploración visual para lo que no se puede anticipar, que son las otras motos. No tenemos una medición propia de cuánto mejora, y no vamos a inventarla.
¿Esto es lo mismo que el miedo tras una caída?
No. Lo de aquí es carga y saturación; el miedo tras un susto es otro mecanismo, con otra solución, y lo tratamos en miedo a perder el tren delantero en supermotard.
Sigue por el resto de la guía de supermotard
- Psicología. Miedo a perder el tren delantero en supermotard, el otro frente mental de esta modalidad.
- Pilotaje. Frenar tarde en supermotard, donde las referencias memorizadas se convierten en tiempo.
- Preparación física. Exigencia física del supermotard, porque la carga mental llega acompañada de cuatro estresores físicos.
- Todo el bloque. Psicología del piloto de supermotard.
Comparado con una moto de velocidad, donde las decisiones se reparten en una vuelta más larga y hay rectas para recolocar la cabeza, aquí el ritmo de juicios es mucho más alto. Y comparado con el motocross, el trazado es repetitivo y conocido, lo que permite automatizar más referencias: es la ventaja que tiene esta modalidad y casi nadie la aprovecha.
Para terminar, lo nuestro. Una decisión tomada con la cabeza saturada en un trazado estrecho acaba muchas veces en contacto con otro participante, y eso tiene consecuencias que van más allá de tu propia moto. En Motopoliza.com nos dedicamos a seguros para esta actividad y lo que recomendamos es leer las condiciones particulares de la póliza para saber en qué situaciones se aplica, antes de que haga falta. Puedes ver el seguro de accidentes para pilotos y el seguro de responsabilidad civil para pilotos.
Este contenido es divulgativo y trata el rendimiento deportivo, no la salud mental. Si la ansiedad antes de rodar te condiciona más allá de la pista, merece la pena hablarlo con un psicólogo del deporte o con un profesional sanitario.