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Gestión del error propio en velocidad: el problema no es el fallo, es querer recuperarlo

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En velocidad el error se paga en el crono, y querer recuperarlo en la curva siguiente es lo que provoca el segundo. Protocolo de reset en una vuelta.

En velocidad, un error aislado cuesta unas décimas. Lo caro viene después: el intento de recuperarlas en la curva siguiente, que es donde aparece el segundo fallo. El reset no consiste en calmarse, sino en renunciar explícitamente a esas décimas antes de llegar a la próxima frenada.

Por qué el error en asfalto engaña

En velocidad el fallo es inmediatamente cuantificable. Lo ves en el crono de la vuelta, lo notas en que el que venía detrás ahora está pegado, y sabes exactamente cuánto has perdido. Esa precisión es justo lo que hace daño: convierte un error técnico en una deuda que sientes la obligación de pagar.

Y la pagas en el peor sitio posible. Tras pasarte de frenada en la curva tres, la tentación es frenar más tarde en la cuatro o abrir gas antes de tiempo en la salida. Son los dos márgenes que menos perdonan, y se usan justo cuando acabas de demostrarte que tu referencia de ese día no era tan buena como creías.

En Motopoliza.com, después de años con pilotos que hacen tandas, el patrón que nos cuentan es casi siempre el mismo: la caída no llega en la curva del error, llega una o dos curvas después, intentando compensar.

Lo que separa a quien se recupera de quien no

Hay un dato que ayuda a entender esto. Yu, Muggleton, Chen, Ko y Liu compararon en 2021, en PLOS ONE, a 40 universitarios repartidos en tres grupos: deportistas de habilidad abierta (taekwondo), de habilidad cerrada (natación) y sedentarios, midiendo qué hacían justo después de equivocarse.

El control inhibitorio no distinguió a nadie. Lo que sí distinguió fue la reacción al fallo: los sedentarios se enlentecían de forma significativa tras un error y los deportistas no, y aun así ambos grupos acertaron igual en lo que venía después. Es decir, el deportista entrenado no necesita frenar para reajustarse: lo hace sin pagar ese peaje.

Los autores avisan de que es un diseño transversal, con solo 12 sujetos por grupo, y que no permite inferir causalidad. Pero la lectura práctica aguanta: la señal de que has gestionado bien un error no es haber bajado el ritmo, es haber vuelto a tu ritmo sin arrastrar nada.

Error de referencia y error de ambición

Clasificar el fallo en cuanto ocurre es lo que permite corregirlo:

  • Error de referencia. Has frenado en el panel equivocado, has buscado el vértice antes de tiempo, has soltado el freno demasiado pronto. Se corrige cambiando esa referencia concreta en esa curva concreta.
  • Error de ambición. La referencia era buena, pero has querido ir medio metro más allá de donde sabes llegar. Se corrige bajando el objetivo de la tanda, no tocando la referencia.

La diferencia importa porque el segundo tipo no se arregla con técnica. Si tu referencia estaba bien y aun así te has pasado, mover la referencia solo empeora las cosas.

Protocolo de una vuelta

Tramo Qué haces Qué evitas
Salida de la curva del error Nombrarlo en una palabra: «largo», «pronto», «ancho» Que se quede como sensación y vuelva sin reconocerlo
Curva siguiente Referencias normales. Nada de frenar más tarde El segundo error, que es el que suele tirarte
Resto de la vuelta Ritmo base, sin bajarlo ni subirlo Perder la tanda entera por una curva
Al volver a ese punto Una referencia nueva decidida antes de llegar, aunque sea conservadora Repetir la que acaba de fallar
Dos vueltas después Comprobar si mantienes la referencia nueva o has vuelto a la vieja sin darte cuenta Creer que lo has corregido cuando solo lo has intentado

La renuncia a las décimas es explícita y se hace en la recta, no en la frenada. Si llegas a la siguiente curva todavía decidiendo si recuperas o no, ya has entrado mal.

El crono como herramienta y como trampa

El cronómetro es la mejor herramienta de un piloto de velocidad y a la vez su peor consejero justo después de un fallo. Un truco que funciona: no mirar el tiempo de la vuelta en la que has cometido el error. Esa vuelta ya está perdida y el dato solo sirve para alimentar la prisa. Mira la siguiente, que es la que te dice si has conseguido volver a tu ritmo.

Si al cabo de tres vueltas sigues sin recuperar tu tiempo base, el problema ya no es el error: es que has cambiado de ritmo sin darte cuenta y conviene entrar a reordenar.

Dónde sigue este tema

Si el error no fue tuyo sino de otro piloto y te vino de rebote, la gestión es distinta porque no hay técnica que corregir: está en gestión de errores ajenos en circuito.

Si lo que notas es que, pasado el error, no vuelves a encontrar el foco durante el resto de la sesión, el material está en gestión de la concentración en tandas largas. Y cuando los errores empiezan a repetirse y aparecen señales de que hoy no es el día, lo tratamos en señales psicológicas para parar en velocidad.

El resto está en el hub de psicología del piloto de velocidad, dentro de la guía de moto de velocidad, y el enfoque de otras modalidades en el hub transversal de psicología y toma de decisiones.

Lo que un error encadenado puede costarte

Intentar recuperar décimas es el escenario donde más caídas evitables se producen en una tanda. En Motopoliza.com trabajamos desde 2011 con seguros para pilotos y circuitos, y el punto que mucha gente descubre tarde es que rodar en circuito queda fuera de la vía del seguro obligatorio de circulación. Si haces tandas con regularidad, conviene comparar las modalidades diarias y anuales de seguro de accidentes para pilotos y leer en las condiciones particulares qué actividad queda declarada.

Preguntas frecuentes

¿Se pueden recuperar las décimas perdidas en un error?

En la misma vuelta, casi nunca, y el intento es lo que provoca el segundo fallo. Se recuperan en las vueltas siguientes volviendo al ritmo base, no forzando la curva inmediata.

¿Hay que levantar el pie después de equivocarse?

No necesariamente. En los datos de Yu y colaboradores, los deportistas entrenados acertaron igual que los sedentarios después de un error sin necesidad de enlentecerse. Lo que hay que cambiar es la referencia, no el ritmo.

¿Por qué me pasa más al final de la tanda?

Porque se juntan dos cosas: la fatiga degrada el control fino y, además, al final sueles ir buscando la vuelta rápida. Es la combinación de menos margen y más ambición.

¿Y si el error me da miedo en vez de prisa?

Entonces no es gestión de error, es gestión de miedo, y el protocolo es otro. Lo tratamos aparte porque mezclar ambos lleva a aplicar el remedio equivocado.

¿Cuántos errores en el mismo punto son demasiados?

Tres. A partir de ahí la referencia no se está corrigiendo sola y conviene mirarlo parado, con los tiempos por sector delante si los tienes.

Fuente

  • Yu, C.-L., Muggleton, N. G., Chen, C.-Y., Ko, C.-H. y Liu, S. (2021). «The comparisons of inhibitory control and post-error behaviors between different types of athletes and physically inactive adults». PLOS ONE. doi: 10.1371/journal.pone.0256272. Consultar el estudio

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