Competir vs disfrutar: riesgos distintos, consecuencias distintas
No es lo mismo rodar para disfrutar que competir para ganar. El problema aparece cuando se mezclan objetivos sin asumir las consecuencias de cada uno.
No es lo mismo rodar para disfrutar que competir para ganar. El problema aparece cuando se mezclan objetivos sin asumir las consecuencias de cada uno.
Parar no es rendirse. Es una decisión técnica. Seguir rodando cuando el cuerpo, la cabeza o la moto ya no responden multiplica el riesgo de accidente grave.
El miedo después de una caída no es debilidad: es información. Ignorarlo o intentar taparlo con agresividad suele acabar en otra caída, normalmente peor.
Muchas caídas no empiezan en la rueda delantera ni en el gas. Empiezan en la cabeza. El ego, la presión por ir rápido y la comparación constante con otros pilotos
Hablamos por WA