Rara vez piensa en dinero.
El problema es que, en supermotard de karting, el impacto económico de una caída
suele ser mayor y más duradero que el físico.
Este artículo desglosa los costes reales asociados a una caída,
desde los inmediatos hasta los diferidos,
y explica por qué muchos pilotos descubren demasiado tarde
que una rodada “barata” puede salir muy cara.
El primer error: pensar solo en la moto
Tras una caída, la atención suele ir a:
- Plásticos.
- Manetas.
- Estriberas.
Pero la moto rara vez es la partida más cara.
El coste real empieza cuando miras más allá del paddock.
Costes médicos inmediatos
Aunque la lesión parezca leve, suelen aparecer:
- Traslado a centro médico.
- Pruebas diagnósticas (radiografías, resonancias).
- Atención de urgencias.
Estos costes aparecen incluso
cuando “no es nada grave”.
Rehabilitación: el goteo constante
Muchas lesiones requieren:
- Sesiones de fisioterapia.
- Tratamientos prolongados.
- Revisiones periódicas.
No son pagos únicos.
Son semanas o meses de gasto acumulado.
Bajas laborales y pérdida de ingresos
Aquí aparece el golpe invisible:
- Días sin trabajar.
- Bajas parciales.
- Pérdida de productividad.
Para autónomos,
este coste suele ser el más duro.
Costes indirectos que casi nadie prevé
- Desplazamientos médicos.
- Ayuda doméstica puntual.
- Adaptaciones temporales.
No parecen grandes cifras.
Sumadas, lo son.
Daños a terceros: el multiplicador del problema
Si en la caída hay:
- Otro piloto implicado.
- Material ajeno dañado.
- Equipación de terceros rota.
El coste ya no depende solo de ti.
Y deja de ser controlable.
El error de “ya lo arreglaré poco a poco”
Muchos pilotos asumen los costes gradualmente:
- Una sesión de fisio aquí.
- Un arreglo allí.
- Una prueba más adelante.
Esa dispersión oculta el coste total,
pero no lo reduce.
El impacto psicológico también cuesta dinero
Tras una caída:
- Se reduce la actividad.
- Se posponen rodadas.
- Se pierde continuidad.
Menos rodar no es gratis.
Es tiempo perdido.
Cuánto cuesta realmente una caída “normal”
Sin cifras exactas, pero con realismo:
- Caída leve: cientos de euros.
- Lesión moderada: miles.
- Lesión con baja laboral: impacto serio.
Y eso sin contar secuelas.
Por qué casi nadie hace este cálculo antes
Porque:
- No es agradable.
- “Nunca pasa”.
- Se normaliza el riesgo.
Hasta que pasa.
Riesgos reales de ignorar el impacto económico
Estrés financiero,
decisiones precipitadas,
abandono forzado
y conflictos posteriores.
El dinero también se lesiona.
