Las cifras medias sobre lo que cuesta una caída no sirven para decidir nada, porque la tuya depende de variables que solo tú conoces. Lo que sí se puede hacer, y se hace en veinte minutos, es calcular tu propia cifra con información que ya tienes en casa.
En Motopoliza.com proponemos aquí el método. El desglose por disciplina está en costes de un accidente según la modalidad y el inventario detallado de partidas, en coste real de una caída en supermotard. Esto es la calculadora.
Las cuatro partidas, y cuál suele ser la grande
Hay una intuición generalizada que es errónea para la mayoría de pilotos aficionados: que lo caro es lo médico. En una caída de gravedad baja o media, con atención por la vía pública, lo que domina la factura no es eso.
| Partida | Qué incluye | Cómo la calculas tú |
|---|---|---|
| 1. Material propio | Equipación, vehículo, consumibles | Suma el precio de reposición hoy de lo que llevas puesto y lo que es razonable romper en una caída |
| 2. Tiempo parado | Días sin trabajar o sin facturar | Lo que dejas de ingresar por día, por los días que marque el tipo de lesión |
| 3. Gasto sanitario no cubierto | Rehabilitación privada, pruebas adelantadas, material ortopédico | Lo que el sistema público no asume o no asume en el plazo que necesitas |
| 4. Temporada | Inscripciones perdidas, desplazamientos no reembolsables, forma física | Mira tu calendario real de los próximos tres meses |
Para la mayoría, las partidas 1 y 2 son las que más pesan, y son también las dos que menos aparecen en las conversaciones de paddock. La 3 crece mucho cuando hay cirugía o cuando la rehabilitación pública llega tarde para volver a la actividad. La 4 depende por completo de en qué punto de la temporada ocurra.
El ejercicio, paso a paso
- Inventario de lo que llevas puesto. Casco, mono o equipación, guantes, botas, protecciones. Anota el precio de reposición de hoy, no lo que pagaste. El casco que ha recibido un golpe fuerte se cambia, como indica la DGT; qué pasa con el resto de la equipación en cada disciplina lo vemos en coste de un accidente según la disciplina.
- Daño típico del vehículo. No el peor caso: el habitual en tu modalidad. Carenado o plásticos, maneta, estribera, un lado del escape, reglajes a revisar.
- Tu día de inactividad. Si eres asalariado, lo que pierdes entre la prestación y tu nómina: si te lesionas rodando por afición, la baja es por enfermedad común o accidente no laboral y, según la Seguridad Social, se cobra el 60 % de la base reguladora del día 4 al 20, ambos incluidos, y el 75 % desde el día 21. Si eres autónomo, lo que facturarías. Multiplícalo por los plazos realistas del tipo de lesión más probable en tu disciplina; los datos están en tiempos de recuperación de lesiones en moto.
- Lo sanitario que te adelantarías por la privada. Sé honesto: si te lesionas, ¿esperarías la lista pública para una resonancia o la pagarías? Esa respuesta es una cifra.
- Tu calendario. Cuánto has pagado ya de los próximos tres meses y cuánto de eso es recuperable.
La suma de esos cinco números es tu cifra. No la media de nadie: la tuya.
El segundo cálculo, que es el que decide
Saber cuánto cuesta una caída no basta para tomar una decisión. Lo que importa es el coste esperado, es decir, cuánto te cuesta esa caída multiplicado por la probabilidad de que ocurra en el horizonte que estás considerando.
Ahí entran dos variables personales que conoces mejor que nadie:
- Cuántos días vas a rodar este año. Diez jornadas no son lo mismo que dos.
- Tu historial. Si en tres temporadas has tenido dos caídas, ese es tu dato, no el de la media.
Comparar ese coste esperado con el coste de una cobertura es lo que convierte la decisión en aritmética en lugar de en optimismo. Y funciona en los dos sentidos: hay perfiles en los que el cálculo dice claramente que no compensa, y es perfectamente legítimo que así sea.
Los tres errores de cálculo más habituales
Contar solo lo visible
El plástico roto se ve y la resonancia no pedida, no. Ni los días que no has facturado, ni la inscripción que no te devuelven.
Usar el precio de compra en lugar del de reposición
Un mono comprado hace cuatro años en oferta se repone a precio de hoy. La cifra correcta es la que vas a tener que pagar, no la que pagaste.
Suponer que la sanidad pública lo absorbe todo
Atiende, y eso es mucho. Pero atender no es cubrir: la rehabilitación en el plazo que te permite volver, las pruebas adelantadas y el tiempo parado quedan fuera. El reparto exacto está en sanidad pública y accidente en circuito.
La partida que puede multiplicar todo lo anterior
Hasta aquí hemos contado lo tuyo. Hay una quinta partida que no entra en la hoja de cálculo porque no depende de ti: el daño que puedas causar a otro participante o a su material, que sigue una vía propia y que la responsabilidad civil para pilotos no cubre. El marco está en responsabilidad civil en circuito.
Y conviene recordar por qué esto no es equivalente a un siniestro de tráfico: la Ley 5/2025 excluye del hecho de la circulación las carreras, competiciones, entrenamientos, pruebas y demostraciones autorizadas en zonas restringidas y demarcadas, y precisa que la garantía exigible al organizador cubre a terceros «aunque no cubra necesariamente los daños a los conductores participantes y sus vehículos».
Las lesiones del propio piloto las contemplan las modalidades de seguro de accidentes para pilotos, contratables por días o de forma anual desde el comparador de seguros de circuito. Si ruedas en moto, los daños que causes a terceros ajenos a la pista, como el público o un vehículo aparcado en el circuito, los cubre el seguro de responsabilidad civil para pilotos, hasta 150.000 € con una franquicia de 300 €; no incluye los daños a otros pilotos, a su material ni al circuito, ni las competiciones. En kart y en coche esa póliza no aplica. Motopoliza.com es una marca de Plug Brokers SL, correduría de seguros inscrita en la DGSFP con la clave J3114. Lo que queda incluido en cada caso lo determina el condicionado de la póliza contratada.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta de media una caída en circuito?
La media no es útil, porque el rango es enorme y depende de tu equipación, tu vehículo, el tipo de lesión y lo que valga tu tiempo parado. Lo que sí se puede hacer es calcular tu cifra sumando cuatro partidas: material propio, días sin ingresos, gasto sanitario no cubierto y temporada perdida.
¿Cuál es la partida más cara?
Para la mayoría de pilotos aficionados con lesiones de gravedad baja o media, el material propio y el tiempo parado, no la factura médica. La proporción se invierte cuando hay cirugía o secuelas, donde el gasto sanitario no cubierto y la pérdida prolongada de ingresos dominan.
¿Cómo decido si me compensa una cobertura?
Comparando el coste esperado (tu cifra multiplicada por la probabilidad de que te ocurra en las jornadas que vas a rodar este año) con el precio de la cobertura. Si ruedas dos días al año, el resultado puede ser que no compense; si ruedas diez, suele cambiar.
¿No cubre la sanidad pública los gastos médicos?
Atiende la lesión, pero atender no es cubrir. Quedan fuera la rehabilitación privada que hagas para volver antes, las pruebas que te adelantes y, sobre todo, los días sin ingresos.
¿Qué pasa si el daño se lo causo a otro?
Esa es una vía distinta, con su propia base jurídica y su propia cobertura, y no entra en el cálculo de lo que te cuesta a ti. Es también la partida con más variabilidad, porque no depende de tu material sino del suyo y de sus lesiones.
Fuentes
- Seguridad Social. Incapacidad temporal: cuantía. Consultado en octubre de 2026.
- Dirección General de Tráfico. Unidad didáctica «El ciclomotorista: elección y uso del casco». Educación vial. Consultado en octubre de 2026.
- Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado. Ley 5/2025, de 24 de julio, que modifica el texto refundido de la Ley sobre responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor y la Ley 20/2015 (art. 1 bis.4.a). BOE núm. 178, de 25 de julio de 2025. Consultado en octubre de 2026.
- Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado. Real Decreto Legislativo 8/2004, de 29 de octubre, texto refundido de la Ley sobre responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor (texto consolidado). Consultado en octubre de 2026.