Un seguro de moto a todo riesgo compensa cuando la moto es nueva o tiene pocos años, vale bastante dinero y no podrías pagar de tu bolsillo la reparación tras una caída o perderla en un siniestro total. Si la moto ya vale poco, suele salir mejor un terceros ampliado o un todo riesgo con franquicia.
¿Terceros o todo riesgo? Es una de las primeras preguntas al buscar tu seguro de moto. Si además es tu primera moto y vienes del coche, es habitual pensar directamente en la opción a todo riesgo. Aquí tienes qué cubre cada modalidad, los criterios para decidir y un ejemplo con números.
Los seguros a todo riesgo son habituales en el mundo del coche, pero no tanto en el de las motos. En primer lugar, no son tan fáciles de encontrar, y en segundo lugar, no siempre compensan. Sin embargo, para tener una idea más clara sobre cuál elegir, nada como ver primero qué ofrece cada modalidad.
¿Qué cubre el seguro de moto a todo riesgo?
Su nombre técnico es seguro con garantía de daños propios y es el que, además de la responsabilidad civil obligatoria frente a terceros, paga la reparación de tu propia moto aunque el accidente sea culpa tuya, por ejemplo en una caída. El seguro obligatorio no cubre nunca los daños de tu propia moto (art. 5 del Real Decreto Legislativo 8/2004), y esa es la diferencia que pagas. Lo que te pase a ti como conductor no entra en los daños propios: lo cubre la garantía de accidentes del conductor que incluya la póliza.
Entre las coberturas de los seguros a todo riesgo también suelen incluirse la protección jurídica, asistencia viaje, defensa de multas e incluso indemnizaciones por retirada de carnet. Por supuesto, el incendio, robo, caídas e incluso los daños en el casco pueden formar parte de la póliza, aunque en este punto dependerá de cada compañía. Tienes cada garantía explicada en qué cubre cada cobertura del seguro de moto.
¿Cuándo compensa un seguro de moto a todo riesgo? En términos generales, cuando la moto es nueva y de gran valor. Las motos pierden valor con los años y, en un siniestro total, la indemnización se calcula sobre el valor de la moto justo antes del siniestro, salvo que la póliza pacte otro criterio (por ejemplo, valor de nuevo durante un tiempo): el seguro no puede ser fuente de enriquecimiento (art. 26 de la Ley 50/1980, de Contrato de Seguro). Por eso, cuanto más vieja y barata es la moto, menos recuperas de lo que pagas de más. Si pagas 700 euros al año por el seguro y tu moto apenas vale 900 euros, los números no cuadran.
La opción del todo riesgo con franquicia
Una alternativa al seguro de moto a todo riesgo es contratar un seguro con franquicia. Si no estás familiarizado con el término, la forma más fácil de entenderlo es a través de un ejemplo. Al contratar una franquicia de 300 euros en tu seguro, lo que estás acordando es que tú correrás con cualquier reparación inferior a 300 euros y sólo cuando el arreglo supere esa cantidad se hará cargo la aseguradora del dinero excedente.
La ventaja de los seguros a todo riesgo con franquicia es que podrás seguir disfrutando del resto de coberturas y que el precio final será, lógicamente, mucho menor. ¿Quieres comprobarlo? Calcula tu seguro de moto online y compara la diferencia de precio entre modalidades.
¿Qué cubre el seguro básico o a terceros?
El seguro básico o a terceros cubre la responsabilidad civil obligatoria, es decir, los daños que causes a otros con tu moto, y no los de tu propia moto. Es la opción habitual en motos urbanas de poco valor. Eso sí, antes de contratarlo es mejor que tengas claro todo lo que queda fuera del seguro obligatorio y que puede resumirse en: casi todo. El seguro a terceros o seguro obligatorio cubre los daños que puedas ocasionar con tu moto y poco más. Precisamente por eso se llama «a terceros», porque hace frente a tu responsabilidad civil como piloto para con el resto de ciudadanos.
Por fortuna, el seguro obligatorio se puede completar con coberturas adicionales y así lo hacen la mayoría de aseguradoras en sus oferta de seguro básico para moto. Cobertura de lluvia, caídas o robo son habituales, así como otras dirigidas al propio conductor o a otros viajeros.
¿Qué elegir: básico o todo riesgo?
Elige todo riesgo si la moto es nueva o valiosa y no podrías asumir su reparación; elige terceros ampliado si la moto vale poco o si lo que pagas de más por el todo riesgo en pocos años se acerca a lo que vale. Entre medias está el todo riesgo con franquicia. Aun así, no existe una respuesta universal, sino que tu situación personal decide qué tipo de seguro es mejor. Si te quieres guiar por un criterio puramente financiero, suma lo que pagas de más por el todo riesgo frente a un terceros ampliado en los próximos cuatro o cinco años: si esa cifra se acerca a lo que vale tu moto en el mercado de segunda mano, es muy posible que no te compense.
Ejemplo con números
Ejemplo ilustrativo con cifras redondas (no son tarifas: tu precio depende de tu perfil y de tu moto). Una moto comprada por 9.000 euros y un todo riesgo que cuesta 500 euros al año más que un terceros ampliado:
| Situación | Lo que pagas de más ese año | Lo que te cubre de más el todo riesgo |
|---|---|---|
| Año 1: caída con culpa, reparación de 1.200 euros | 500 euros | 1.200 euros (900 euros con una franquicia de 300 euros) |
| Año 2: siniestro total, moto valorada en 7.000 euros | 500 euros | Lo que fije la póliza, en torno a 7.000 euros |
| Año 6: moto valorada en 2.500 euros | 500 euros | Como mucho, unos 2.500 euros |
En los primeros años, lo que pagas de más es una parte pequeña de lo que te cubre. En el sexto, con cinco años de diferencia de prima (2.500 euros) ya habrías pagado lo que vale la moto: es el momento de pasar a terceros ampliado o de subir la franquicia.
Qué mirar antes de decidir
- Valor de la moto. Cuanto más vale, más sentido tiene cubrir los daños propios. Con una moto de poco valor, lo que pagas de más por el todo riesgo se acerca a lo que cobrarías en un siniestro total.
- Antigüedad. Una moto nueva o con pocos años es la candidata natural al todo riesgo, con o sin franquicia. A medida que envejece y pierde valor, suele compensar pasar a terceros ampliado.
- Presupuesto. Suma lo que pagarás en varios años y compáralo con lo que recibirías si pierdes la moto. Si la prima no te encaja, la franquicia es la forma de bajarla sin renunciar a los daños propios.
- Historial de siniestros. Los partes con culpa encarecen cualquier póliza, y en el todo riesgo la subida pesa más. Con un historial cargado, lo razonable suele ser un terceros ampliado con buenas coberturas para el conductor mientras recuperas bonificación, no pagar más por un todo riesgo.
- Tu propia protección. Los daños propios cubren la moto, no a ti. Sea cual sea la modalidad, revisa que el seguro de accidentes del conductor tenga capitales suficientes.
- Uso y tranquilidad. Si la moto duerme en la calle, haces muchos kilómetros o no podrías asumir la reparación de una caída, tener los daños propios cubiertos pesa más en la balanza.
Del mismo modo, si el precio de la póliza se acerca al valor venal de la moto (lo que te pagarían hoy por ella en el mercado de segunda mano) y eres un conductor que no suele tener accidentes, te compensará el seguro básico con alguna cobertura adicional. Tienes todas las modalidades, de terceros a todo riesgo, explicadas en la página del seguro de moto.
En Motopoliza (Plug Brokers SL, correduría de seguros inscrita en el registro de la DGSFP con la clave J3114) te ayudamos a elegir la modalidad. Antes de decidir, calcula el precio de tu seguro de moto y mira cuánto pagas de más por los daños propios.
Preguntas frecuentes
¿Compensa el todo riesgo en una moto de más de 8.000 euros?
Suele compensar, sobre todo en los primeros años: una reparación tras una caída o un siniestro total supone mucho dinero y la diferencia de prima es una parte pequeña del valor de la moto. Revisa si la póliza indemniza a valor de nuevo durante un tiempo y valora una franquicia para bajar el precio. Si tienes partes con culpa recientes, compara también un terceros ampliado.
¿Hasta cuándo compensa un seguro a todo riesgo?
Mientras lo que pagas de más frente a un terceros ampliado sea pequeño comparado con lo que vale la moto. Una regla práctica: suma la diferencia de prima de cuatro o cinco años; si se acerca al valor actual de la moto, pasa a terceros ampliado o a un todo riesgo con una franquicia más alta.
¿Qué cubre el seguro todo riesgo para moto?
La responsabilidad civil obligatoria y, además, los daños de tu propia moto aunque tengas la culpa, como una caída. Suele incluir robo, incendio, asistencia en carretera y defensa jurídica; el casco, la equipación y los accidentes del conductor dependen de cada póliza. Las lesiones que sufras tú no entran en los daños propios: las cubre la garantía de accidentes del conductor.
¿Merece la pena el todo riesgo para una moto 125 cc nueva?
Depende de lo que haya costado y de dónde duerma. En una 125 de precio contenido, la diferencia de prima puede ser una parte importante de su valor, y un terceros ampliado con robo suele bastar. Si es cara, la usas a diario o aparca en la calle, un todo riesgo con franquicia es un buen punto intermedio. Más opciones en seguro de moto 125.
¿Qué franquicia elegir en un todo riesgo de moto?
La que podrías pagar sin problema si mañana tuvieras una caída. Cuanto más alta es la franquicia, más baja la prima, pero cada reparación te costará hasta ese importe. Ten en cuenta que los daños propios cubren los daños por accidente, no las averías mecánicas: revisa las exclusiones de la póliza.
Fuentes
- BOE: Ley 50/1980, de 8 de octubre, de Contrato de Seguro (art. 26) (consultado en octubre de 2026).
- BOE: Real Decreto Legislativo 8/2004, texto refundido de la Ley sobre responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor (arts. 1, 2 y 5) (consultado en octubre de 2026).