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Mirada y trayectoria en turismos: la ventana se cierra al ir rápido

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Los conductores fijan la mirada entre uno y tres segundos por delante de donde están. Y esa ventana se comprime cuanto más rápido vas: la correlación es de −0,83. Por eso a más velocidad hay que llevar la vista más lejos de forma deliberada, porque de forma espontánea ocurre lo contrario.

En turismos la mirada no es reactiva: es predictiva, y su ventana de anticipación se comprime al subir la velocidad (r = −0,83). Los conductores lanzan las sacadas a puntos situados entre uno y tres segundos por delante. Cuanto más rápido vas, menos margen temporal te da de forma espontánea esa mirada, así que hay que alargarla a propósito.

Este artículo pertenece al bloque de preparación física para turismos de nuestra Guía del Piloto.

Dónde mira de verdad un conductor en curva

Durante años el modelo dominante fue el del «punto de tangencia»: el conductor mira al borde interior de la curva. Un estudio en conducción real —vehículo instrumentado con eye-tracker a 60 Hz, cámara frontal, GPS y telemetría CAN-bus, con 17 participantes analizados que recorrieron una curva de incorporación 16 veces cada uno— puso a prueba esa idea.

  • Velocidad media en curva: 42,7 km/h (DE = 3,6). Velocidad de guiñada del vehículo: 13,8 °/s (DE = 1,4).
  • Excentricidad del punto de tangencia durante el paso estabilizado: 17,0° (DE = 1,6).
  • Velocidad de fase lenta del nistagmo optocinético: −7,0 °/s en horizontal, aproximadamente la mitad de la velocidad de guiñada del vehículo.
  • Diferencia de captación de mirada en un área de 5° de radio entre la fase de entrada y el paso estabilizado: 15,6 puntos porcentuales (p < 0,03).
  • Conclusión: los datos apoyan los modelos de «trayectoria futura» frente al de punto de tangencia puro. La mirada se concentraba en la zona lejana, más allá del punto de tangencia.

Fuente: Lappi O, Pekkanen J, Itkonen TH. Pursuit Eye-Movements in Curve Driving Differentiate between Future Path and Tangent Point Models. PLOS ONE, 2013.

Es decir, el consejo de paddock de «mira a la salida de la curva, no al vértice» tiene respaldo experimental en conducción real: eso es lo que hace un conductor cuando la curva ya está estabilizada.

La mirada va por delante y anticipa, no reacciona

Dos experimentos de seguimiento ocular durante conducción por trazado sinuoso —15 participantes en el primero y 12 en el segundo, este con los puntos de paso ocultados de forma intermitente— aportan lo que más cambia la práctica:

Hallazgo Cifra
Puntos de aterrizaje de las sacadas Entre 1 y 3 segundos por delante del conductor
Duración media de fijación Alrededor de 0,4 s
Correlación entre margen temporal de la mirada y velocidad r = −0,83 (puntos de aterrizaje); r = −0,80 (puntos de lanzamiento)
Con el punto de paso oculto, desplazamiento medio de la mirada hacia su posición prevista 1,8°; lo hicieron 11 de 12 participantes (p = 0,006)
Correlación entre punto de aterrizaje y ubicación real del punto oculto 0,67 de media
Retardo añadido de la sacada con el punto oculto 0,12 s (DE = 0,08)

Fuente: Tuhkanen S, Pekkanen J, Rinkkala P, Mole C, Wilkie RM, Lappi O. Humans Use Predictive Gaze Strategies to Target Waypoints for Steering. Scientific Reports, 2019;9:8344.

Hay dos cosas aquí que valen una tanda entera de trabajo. La primera: cuando se ocultaba el punto de paso, los conductores seguían lanzando la mirada a donde debería estar. La mirada no persigue lo que ve; construye una predicción de la trayectoria.

La segunda es la más accionable: a más velocidad, menos margen temporal de anticipación visual (r = −0,83). No es que mires al mismo sitio: es que el punto al que miras te da cada vez menos tiempo. Por eso en un track day, cuando el ritmo sube, hay que forzar conscientemente la vista más adelante. Espontáneamente ocurre lo contrario.

La cadena completa: mirada corta, corrección tarde, tensión

Este es el bucle que atrapa a casi todo el mundo en su tercera o cuarta tanda:

  1. Sube el ritmo. La ventana de anticipación se comprime.
  2. Al mirar más cerca, las correcciones se hacen más tarde y son más bruscas.
  3. Las correcciones bruscas aumentan la sensación de ir al límite.
  4. Esa sensación dispara el agarre y la rigidez, que llegan en dos o tres segundos y no se deciden.
  5. La rigidez reduce la capacidad de corregir rápido, con lo que las correcciones llegan aún más tarde.

Se entra por arriba y se sale por arriba: el punto de intervención es la mirada, no las manos. Intentar relajar los brazos cuando llevas la vista corta es tratar el síntoma final de la cadena.

Un caso concreto, con la cautela que exige

Existe un estudio de caso con eye-tracking en motociclismo de competición: un piloto profesional con gafas TOBII Pro Glasses 2 sincronizadas con telemetría, sobre una Ducati Panigale V2 en el circuito de Most (4,212 km, 21 curvas), a lo largo de 10 vueltas.

En la mejor vuelta de una sección concreta, el piloto mantuvo la mirada estable dirigida al vértice, con un tiempo de 0:02,194. En una vuelta subóptima, con 0:02,271, la mirada iba dirigida más adentro del giro y con mayor dispersión visual; en la frenada de esa vuelta miró repetidamente al cuadro de instrumentos, frente a la anterior, en la que no hubo signos de distracción visual.

Fuente: Bohm P, Fojtasek J. An Eye-Tracking Analysis of Rider Behavior and Handling Strategy in Motorcycle Racing. Engineering Proceedings, 2025;113(1):7.

Es un estudio de caso con un solo piloto y diez vueltas. No es evidencia generalizable y la diferencia de 77 milésimas entre vueltas puede deberse a cualquier cosa. Lo citamos únicamente como ilustración de que la dispersión visual y la mirada al cuadro son fenómenos que se pueden observar y medir en pista, no como prueba de que causen tiempo perdido.

El puesto de conducción también decide

Un estudio que combinó electromiografía de superficie con un modelo biomecánico de dirección, sobre un vehículo eléctrico ultracompacto, evaluó distancias asiento-volante de 0,305 a 0,605 m.

  • La distancia con menor carga muscular fue de 0,550 m.
  • La diferencia de pico de porcentaje de contracción voluntaria máxima entre la posición óptima y las subóptimas fue de alrededor del 7%.
  • La variación del ángulo articular del hombro alcanzó su máximo en la posición más corta, 0,305 m.

Fuente: Uchino D, Kobayashi H, Kuroda J, Ogawa K, Ikeda K, Kato T, Endo A, Kato H, Narita T. A Basic Study for Active Steering Wheel System for Steering Burden Evaluation by Driving Position Focus on Driver’s Arm Size. Vehicles, 2023;5(3):846-858.

La muestra de electromiografía de ese trabajo es muy reducida y el análisis cinemático se detalla sobre un único sujeto, así que no sirve para dar centímetros aplicables a tu coche. Lo que sí ilustra es el principio: la geometría del puesto cambia el esfuerzo muscular necesario para el mismo gesto. Sentarse demasiado cerca no da más control, da más carga de hombro.

Cómo entrenar la mirada en un track day

Cuándo Qué hacer
Primeras vueltas Elige y memoriza referencias lejanas de cada curva, no solo el vértice
Al subir el ritmo Fuerza la vista un punto más lejos de forma consciente. La ventana se comprime sola
En cada curva La mirada va a la salida antes de llegar al vértice, no cuando ya estás en él
Cuando notes que corriges mucho El problema casi nunca son las manos: es que llevas la vista corta
En frenada No mires el cuadro. La información que necesitas está fuera del coche
Antes de rodar Ajusta la distancia al volante. Demasiado cerca es más carga, no más control

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El mecanismo de fondo es común a todas las disciplinas de circuito, pero el gesto correctivo no se traslada. En una moto de velocidad la rigidez se ve en los brazos durante la frenada; en karting, el exceso de agarre en el volante mete más vibración en lugar de aislar. En un turismo, con el cuerpo sujeto por asiento y arneses, la manifestación es casi solo visual: no se nota en el cuerpo, se nota en que las correcciones llegan tarde.

De mirar corto a la escapatoria

La salida de pista típica en un track day no ocurre por ir demasiado rápido en términos absolutos: ocurre por llegar a un punto con una corrección que debería haber empezado medio segundo antes. Y en un entorno con tráfico mixto, esa corrección tardía puede acabar en contacto con otro participante.

La actividad en circuito queda fuera del uso previsto de una póliza de automóvil ordinaria. Para el piloto existen modalidades de seguro de accidentes para pilotos con opciones diarias y anuales, comparables desde el comparador de seguros de circuito; los daños causados a terceros son una cobertura distinta, la del seguro de responsabilidad civil para pilotos. Las coberturas concretas dependen del condicionado de cada póliza.

Este artículo es divulgativo y no sustituye a la formación con un instructor cualificado.

Preguntas frecuentes sobre mirada y trayectoria en circuito

¿A qué distancia hay que mirar en curva?

Los conductores fijan la mirada de forma espontánea entre uno y tres segundos por delante de su posición, con fijaciones de unos 0,4 segundos. El matiz importante es que ese margen temporal se reduce al subir la velocidad (r = −0,83), así que a más ritmo hay que alargar la vista de forma deliberada, porque de forma automática ocurre lo contrario.

¿Hay que mirar al vértice de la curva?

En un estudio de conducción real con eye-tracking, los datos apoyaron los modelos de trayectoria futura frente al de punto de tangencia puro: durante el paso estabilizado, la mirada se concentraba en la zona lejana, más allá del punto de tangencia. El consejo de mirar a la salida en lugar de al vértice tiene respaldo experimental.

¿Por qué corrijo tanto cuando subo el ritmo?

Porque al subir la velocidad se comprime la ventana de anticipación visual, las correcciones empiezan más tarde y salen más bruscas. Eso aumenta la sensación de ir al límite, que dispara la rigidez, y la rigidez a su vez reduce tu capacidad de corregir rápido. El punto donde se rompe el bucle es la mirada, no las manos.

¿Es verdad que «vas donde miras»?

La evidencia apunta a algo más fino: la mirada es predictiva. En un experimento donde se ocultaban los puntos de paso, 11 de 12 conductores seguían lanzando sacadas hacia la posición prevista de esos puntos (p = 0,006), con una correlación media de 0,67 entre el punto de aterrizaje de la mirada y la ubicación real del punto oculto. La mirada no persigue lo que ve: construye la trayectoria.

¿Mirar el cuadro en frenada es un problema?

En un estudio de caso con un piloto profesional, la vuelta más lenta de una sección coincidió con mirar repetidamente al cuadro en frenada y con mayor dispersión visual, frente a la vuelta rápida con mirada estable. Es un caso con n = 1 y no demuestra causalidad, pero la lógica es sólida: en frenada la información que necesitas está fuera del vehículo.

¿A qué distancia hay que colocar el asiento?

No hay una cifra trasladable a tu coche: el estudio disponible se hizo sobre un vehículo ultracompacto y con una muestra muy pequeña. Lo que sí ilustra es el principio, y es contraintuitivo: la posición con menor carga muscular fue de las más alejadas del rango evaluado, y la más corta fue la que más variación de ángulo de hombro produjo. Sentarse muy cerca no da más control.

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