El miedo después de una caída no es debilidad: es información. Ignorarlo o intentar taparlo con agresividad suele acabar en otra caída, normalmente peor.
Qué cambia tras una caída
- Pérdida de confianza en ciertas curvas o acciones.
- Tensión muscular excesiva.
- Mirada más corta y defensiva.
Errores comunes al gestionar el miedo
- Volver a apretar sin haber recuperado control.
- Evitar sistemáticamente la zona del miedo.
- Rodar tenso “para no caerme”.
Cómo trabajar el miedo de forma efectiva
- Volver progresivamente al ritmo.
- Repetir acciones con margen.
- Separar miedo real de miedo imaginado.
Riesgos físicos y económicos
Rodar con miedo mal gestionado aumenta errores por rigidez y falta de fluidez. Muchas segundas caídas ocurren por no haber resuelto la primera a nivel mental.
Protección y gestión del riesgo
Escuchar al miedo y trabajarlo reduce recaídas. Ignorarlo suele salir caro.