¿Cobra lo suficiente un piloto de motos profesional?

¿Cobra lo suficiente un piloto de motos profesional?

El deporte de la moto es pura pasión, más quizás que cualquier otro deporte. Se trata de una profesión no tan remunerada como debería si tenemos en cuenta lo que cobra un piloto profesional por el riesgo que asume. Hoy queremos hacer cuentas, vamos a hablar de datos económicos, unos números que no siempre cuadran para el piloto, ni siquiera en la máxima categoría. 

Tras un repaso a la lista Forbes de los deportistas mejor pagados nos llevamos la desagradable sorpresa de que no hay ningún piloto de motos. Ni el icónico Valentino Rossi o los nacionales Marc Márquez o Jorge Lorenzo. Futbolistas, jugadores de golf, tenistas, boxeadores, jugadores de fútbol americano, de béisbol… Todos abundan. La Fórmula 1 también está bien representada con Lewis Hamilton en el puesto 15 y Fernando Alonso en el 17. ¿Los pilotos de motos? Brillan por su ausencia.

Los deportistas mejor pagados

Valoremos el deporte por el riesgo que supone para el atleta. Es evidente que la Fórmula 1 implica un riesgo similar a la moto. Wikipedia hace una aproximación al número total de fallecidos al volante en carreras de coches desde que se tiene constancia: un total de 590 pilotos. Seguro que lamentablemente faltan pilotos, pues no están contempladas todas las categorías del mundo (amateur o profesional) y Wikipedia tampoco es perfecta.

Por contra, en otro deporte donde se habla mucho de lesiones y muertes como el boxeo -dos personas pegándose, a fin de cuentas-. El riesgo para la integridad física de los atletas es elevado y sin embargo, Wikipedia registra un total 50 de boxeadores fallecidos. ¿Que el número de fallecimientos será mayor? Seguro. ¿Y que si incluimos otras disciplinas de lucha y artes marciales se ampliaría la lista? Muy posiblemente. Otra cosa es que los datos se acerquen a los del motor.

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Ahora bien, centrémonos en la moto. Hay una diferencia muy importante con los demás deportes e intrínseca al deporte de las dos ruedas: la velocidad siempre es mayor. En una categoría amateur de carrera de velocidad de coches se corre con vehículos de pocos caballos, potencia limitada y velocidad reducida. Nos referimos a copas monomarca, por ejemplo, donde los pilotos compiten con utilitarios ligeramente preparados para el circuito y la velocidad. La diferencia con la fórmula 1 es abismal, son casi dos deportes distintos. En uno se circula a 120 km/h de media y en otro, a 240 km/h y con velocidades punta de más de 350 km/h, aunque la seguridad en uno y en otro también es muy diferente.

En el mundo de la moto no ocurre lo mismo. Una categoría amateur se parece muchísimo a una prueba de MotoGP en cuanto a prestaciones y velocidad -otra cuestión diferente es la pericia del piloto y del equipo técnico-. Una carrera regional de motos de 1.000 cc supone rodar a velocidades punta cercanas a los 300 km/h, apenas 47 km/h menos que en MotoGP.

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Y por mucha tecnología y ayudas al piloto, al final, volar en moto a 300 por hora es un riesgo. Sólo hay que ver los datos de siniestralidad de MotpGP para entenderlo. Las tres categorías del Campeonato del Mundo de motos registraron un total de 863 caídas en 2013, 42 menos que el año anterior. La categoría de Moto2 fue la que más incidentes sufrió cuando incluimos la propia carrera y los entrenamientos con 20,2 por Gran Premio. En el lado contrario, la de Moto GP fue la más segura con apenas 11,4 percances y eso que su número total aumento de 186 a 205. Por su parte, la categoría de Moto3 se quedó en 18,5 accidentes por categoría.

Es aquí donde el mundo de los seguros tiene mucho que aportar. Para empezar, con la gestión del riesgo. Que las competiciones se gestionen a rajatabla, siguiendo protocolos de actuación marcados por la seguridad, es algo básico porque al final, lamentablemente, cuando ocurre una desgracia, nada se puede hacer. Lo importante es evitarla, si es posible.

Que se genere una política de ayudas al motociclismo y la competición, para favorecer a las nuevas generaciones, y a los pilotos menos conocidos, es algo muy necesario. Porque hay mucha gente que tiene que acudir a familiares y amigos para cambiar esa rueda que debió ser reemplazada el domingo pasado. Para evitar que el único criterio a valorar sea el de la pasión.

Desde Motopoliza.com somos muy taxativos: las competiciones siempre, siempre, siempre deben hacerse con las Federaciones e invirtiendo cada euro en la seguridad de los pilotos porque una tragedia se desencadena en milésimas de segundos.

Y a los pilotos de fin de semana, a los que nos gusta disfrutar del circuito en tandas, rodadas, cursillos o dando vueltas a un circuito de Cross, siempre con seguro, nunca carreras, y siempre con la cabeza fría. En otras palabras, gestionando el riesgo para que el fin de semana siguiente podamos volver a disfrutar de la maravillosa sensación de rodar en moto y practicando la conducción deportiva.

Que en la lista Forbes no haya ningún piloto de motos es algo realmente descorazonador, porque eso mismo se traslada a todas las categorías, a todos los niveles de este deporte. Hablando en términos económicos, la relación entre el salario y el riesgo en este caso del motociclismo en cualquiera de las categorías no es bajo, sino lo siguiente.

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Y por eso, el problema es del piloto. Es del piloto porque debe anteponer la pasión de lo que hace sobre todas las cosas, hacer lo que le gusta y en lo que es bueno frente a cuestiones relacionadas con la seguridad o el dinero. Porque ni siquiera Marc Márquez o Valentino Rossi aparecen en la lista Forbes. De hecho, según los últimos cálculos The Doctor cobra entre salario y patrocinios en torno a 20 millones de euros, muy por debajo de los 27 que Cristiano Ronaldo ingresa sólo en publicidad o de los 58 millones que le llegan a Roger Federer. Y el problema es del piloto porque está demasiado extendida la figura del piloto que sacrifica todo por el deporte.

Si Floyd Mayweather ingresa más de 100 millones de dólares al año, y Cristiano Ronaldo 80… ¿cuánto deberían ingresar los pilotos de moto si se tuviese en cuenta el riesgo que asume cada uno de ellos? Sin olvidarnos de la cantidad de pilotos que pagan por correr como inversión para darse a conocer y conseguir un futuro contrato.

Es evidente que el riesgo no hace el salario (si así lo fuera, los atletas de wing diving o base jumping – las modalidades de paracaidismo más peligrosas) serían los primeros de la lista. Pero en el caso de las motos es especialmente lamentable en nuestro país, con tanta cultura de la moto, con tantos campeonatos, con tanto seguimiento mediático y pilotos de primer nivel, pero con tan poco apoyo a quienes quieren dedicarse profesionalmente a su pasión.

Al final esta pregunta tiene una difícil respuesta. ¿Cuánto vale la vida de un piloto? Como moteros, cuando ocurre lo peor como en el caso de Dani Rivas y Bernat Martínez, tan sólo podemos lamentar la muerte de dos grandes pilotos, y esperar que no ocurra nunca, nunca más.

Como dicen los americanos, Dani, Bernat, Godspeed.

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