La mayoría de pilotos se preocupan por rendir en pista y se olvidan de lo que pasa después. La recuperación no es opcional: es lo que te permite volver a rodar al día siguiente o la semana siguiente sin arrastrar molestias.
Qué ocurre en el cuerpo tras una jornada en pista
- Microlesiones musculares.
- Fatiga del sistema nervioso.
- Inflamación articular.
- Deshidratación residual.
Las primeras horas: críticas
Enfriamiento activo
- Caminar o pedalear suave.
- No parar en seco tras la última tanda.
Hidratación y reposición
- Agua + sales minerales.
- Comida con carbohidratos y proteína moderada.
Movilidad post-rodada
Ahora sí toca estirar, pero sin forzar. El objetivo es devolver rango de movimiento, no ganar flexibilidad extrema.
Sueño: el gran recuperador
Sin sueño no hay recuperación. Dormir poco tras una rodada prolonga la fatiga varios días y aumenta el riesgo de lesión en la siguiente sesión.
Señales de alarma que no debes ignorar
- Dolor articular persistente.
- Pérdida de fuerza unilateral.
- Hormigueos o entumecimiento.
Errores habituales
- “Ya se pasará”.
- Encadenar rodadas sin descanso.
- Abusar de antiinflamatorios para seguir rodando.
Riesgos físicos y económicos
Las lesiones por sobreuso suelen ser largas y frustrantes. Económicamente implican tratamientos, fisioterapia y meses sin rodar, a veces por no haber parado a tiempo.
Protección y gestión del riesgo
Recuperar bien no te hace menos piloto. Te hace durar más temporadas.