Muchos pilotos se alimentan como si fueran al gimnasio, no como si fueran a pasar horas bajo estrés físico y térmico. El resultado es fatiga temprana, errores de concentración y calambres.
Qué exige realmente una jornada en pista
- Pérdida elevada de líquidos.
- Consumo rápido de glucógeno.
- Estrés térmico y neuromuscular.
Antes de rodar
- Comidas fáciles de digerir.
- Carbohidratos complejos moderados.
- Evitar grasas y excesos de proteína.
Durante la jornada
- Hidratación constante, no solo cuando hay sed.
- Sales minerales si hay calor.
- Pequeños aportes energéticos entre tandas.
Errores habituales
- Rodar deshidratado desde primera tanda.
- Abusar de cafeína o bebidas energéticas.
- No comer por “no sentirse pesado”.
Riesgos físicos y económicos
Deshidratación y bajadas de energía aumentan errores de juicio. Una mala decisión por fatiga puede acabar en caída y costes muy superiores a cualquier planificación básica.
Protección y gestión del riesgo
Comer y beber bien no te hace campeón, pero evita que pierdas por errores evitables.