La frenada es el punto donde más tiempo se gana y donde más pilotos se caen. No porque frenen tarde, sino porque frenan mal. En circuito, frenar no es clavar la maneta: es gestionar peso, adherencia y estabilidad en décimas de segundo.
Qué ocurre realmente cuando frenas
Al frenar, el peso se transfiere bruscamente al tren delantero. La suspensión se comprime, el neumático delantero gana carga y, durante un instante, aumenta su capacidad de agarre. Ese instante es el margen útil. Si lo superas, pierdes adherencia. Si no llegas, frenas poco.
Técnica correcta de frenada
Entrada progresiva
La maneta se acciona de forma progresiva, nunca brusca. Primero se carga el neumático delantero, luego se aumenta presión. El error habitual es apretar fuerte desde el primer momento.
Punto máximo de frenada
El pico de presión se alcanza cuando la suspensión ya está comprimida y estable. Ahí es donde realmente frena la moto. Antes o después, no.
Soltar freno mientras giras
La frenada debe ir disminuyendo a medida que introduces ángulo. Mantener freno con demasiada inclinación reduce el margen de agarre lateral.
Errores habituales
- Clavar frenos en frío.
- Frenar tarde sin tener técnica.
- Soltar el freno de golpe al girar.
- Usar el freno trasero como ancla.
Riesgos físicos y económicos
Bloqueos de rueda, caídas por pérdida de adherencia delantera, latigazos de suspensión y daños en frenos y horquilla. Una caída en frenada suele ser rápida y violenta.
Protección y gestión del riesgo
Entrenar técnica antes de buscar tiempos, revisar estado de frenos y asumir que en pista el error se paga caro. Rodar sin cobertura específica expone al piloto a gastos médicos y materiales elevados.
Más información sobre protección para pilotos:
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