Cuando alguien dice “me caí y no pasó nada”, casi siempre miente o no ha hecho números. Una caída tiene costes directos e indirectos que muchos pilotos subestiman hasta que los viven.
Costes médicos directos
- Urgencias y pruebas diagnósticas.
- Cirugía (en lesiones comunes como clavícula).
- Rehabilitación y fisioterapia.
Costes de material
- Equipación dañada (mono, casco, protecciones).
- Reparaciones de moto o kart.
- Consumibles perdidos.
Costes indirectos (los más ignorados)
- Días o semanas sin trabajar.
- Cancelación de eventos o carreras.
- Pérdida de forma física.
Errores habituales al evaluar una caída
- Mirar solo el daño visible.
- No contar el tiempo parado.
- Confiar en “ya veremos”.
Riesgos físicos y económicos
Una sola caída puede costar lo mismo que varias temporadas de rodadas. El impacto económico suele ser mayor que el físico a medio plazo.
Protección y gestión del riesgo
Rodar en pista implica asumir costes potenciales. Tenerlos previstos evita decisiones desesperadas después.