Cuando ocurre un accidente grave, el caos y la adrenalina dominan. Tener claro qué hacer reduce errores, acelera la atención médica y evita problemas posteriores.
En el momento del accidente
- No reincorporarte si hay dolor o mareo.
- Seguir indicaciones de comisarios.
- No retirar casco salvo indicación médica.
Atención médica inicial
- Valoración inmediata.
- Traslado si es necesario.
- Recoger informes médicos.
Gestión posterior
- Documentar el accidente.
- Guardar partes e informes.
- No minimizar lesiones.
Errores críticos
- Irte “por tu cuenta” sin valoración.
- No documentar nada.
- Reanudar actividad demasiado pronto.
Riesgos físicos y económicos
Una mala gestión inicial agrava lesiones y complica coberturas. Muchas secuelas y problemas legales empiezan por decisiones tomadas en caliente.
Protección y gestión del riesgo
Saber qué hacer tras un accidente es parte de la preparación del piloto. Improvisar en ese momento suele tener consecuencias duraderas.