Las averías más frecuentes en la moto

Descubre las averías más frecuentes en las motos, así como el mantenimiento que debes hacer para tratar de evitarlas

Cada moto es un mundo, y cada motero, también. En ellas, depende sobre todo de su calidad en sí misma (factor que suele ir asociado a la marca y al precio) y del uso que se le dé (habitual o esporádico, que duerma en garaje o no, etc.). En ellos, seguramente lo más importante es lo cuidadosos que sean. Es decir, las costumbres y la forma que tengan de conducir.

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Averías más comunes de las motos

De esas cuestiones depende en gran medida el estado de conservación de cada motocicleta. Aunque también hay que considerar ciertos defectos de fábrica, sean generales de un modelo o particulares de un vehículo, y las posibles secuelas de accidentes o desperfectos sufridos.

Todos esos aspectos, y algunos otros menores, llevan a conformar los fallos más habituales en las motos. Te las descubrimos en las siguientes líneas.

El embrague

Existen dos elementos del embrague que sufren con el paso del tiempo: los discos, que se desgastan, y los muelles, cuya elasticidad va siendo progresivamente menor.

También hay que fijarse en el cable del embrague, asegurándose de que esté tensado en el punto idóneo. El consejo seguramente más útil para cuidar el embrague es mantenerlo correctamente lubricado con un aceite de buena calidad (los embragues en seco son menos comunes).

Y más te vale hacerlo porque la broma puede salirte por 300 euros o más dependiendo de la moto.

Alternador y centralita

Hace tiempo que los fallos eléctricos o electrónicos entraron de lleno en la lista de las averías más frecuentes en la moto por razones obvias. De hecho, las centralitas que controlan el motor y los alternadores los elementos que más se estropean.

Si uno de los dos se te fastidia, prepara la cartera: 800 y 600 euros respectivamente son los precios medios que te puede ‘costar la broma’. Además, con ambos estropeados ni siquiera podrás arrancar la moto y tendrás que llamar al teléfono de asistencia en carretera de tu seguro de moto, siempre que tengas la grúa contratada.

Avería de la bomba de combustible

Otra de las averías clásicas se produce en la bomba de combustible, que transporta la gasolina desde el depósito hasta el motor. En este caso, la recomendación, como en lo que se refiere a muchas otras piezas de la moto, es pasar las inspecciones cuando toque y no demorarte.

Ten cuidado porque si remoloneas y no prestas atención puedes terminar pagando 500 euros por el arreglo.

Escape de líquidos

Que tu moto pierda algún tipo de líquido nunca es buena señal, porque algo que necesita para su correcto funcionamiento se le está escapando de dentro. Lubricante, refrigerante, aceite, líquido de frenos y, por supuesto, carburante son los ejemplos clásicos en este sentido.

Obviamente, lo primero es comprobar por qué y dónde se produce esa pérdida, y después ver si hay que reparar algún escape o agujero en los distintos depósitos de la moto. Ello debe hacerse lo antes posible si queremos evitar males mayores. Asimismo, lo más probable es que sea necesario rellenar los líquidos perdidos, acción que quizá requiera llevar la moto a un taller. 

Una vez llegues allí prepárate para pagar en torno a 200 euros.

La importancia de las revisiones

Volviendo al primer párrafo de esta información, ten en cuenta que, en muchos casos, esas averías tan comunes son evitables si te portas bien con tu moto. Por ejemplo, haciendo las revisiones en el momento que corresponda. Tu moto te lo agradecerá funcionando correctamente y ahorrándote costes de reparación.

En este sentido, revisa tu seguro de moto porque puede ayudarte más de lo que piensas. Algunas pólizas incluyen dentro del precio una revisión similar a la de la ITV e incluso una revisión preITV. Otras, cuentan con acuerdos especiales con red de talleres concertados para el mantenimiento de la moto de sus asegurados. Y esta es sólo una de las ventajas de usar los talleres concertados de la aseguradora.

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