El piloto mundialista Kenny Noyes ha lanzado este año una valiente iniciativa, el Noyes Camp, dentro del complejo Motorland Aragón, con el que se pretende que cualquier usuario de moto pueda sentirse piloto de carreras durante unas horas.
El Noyes Camp es un complejo formado por una pista de Velocidad, una de Supermotard, y dos pistas de tierra “Dirt Track”. El mismo Kenny actúa de monitor para todos los pilotos que quieren sentir la adrenalina de la competición sin los costes y riesgos de las carreras, todo un lujo .
Cuando recibimos la invitación para asistir al Noyes Camp no nos lo pensamos dos veces, y para Alcañíz que salimos el 31 de octubre a las 6 AM. Allí Kenny nos presentó el proyecto, empezando por las motos. Kawasaki Ninja 250 de circuito para la pista de karting, y Kawasaki Klx 140 (de campo) para la pista de supermotard y dirt track. Ofrece una variada oferta de cursos y, en este caso, acudíamos al de supermotard. Sólo llevamos el equipo (monos, botas, guantes y cascos) y nos esperaban las motos ya listas en la parrilla de salida. Un mecánico dedicado a resolver cualquier incidencia o caída (para no interrumpir el curso) y el mismo Kenny dando instrucciones básicas de seguridad. Cómo tumbar, reducir, acelerar, cómo comportarse en caso de caída, las banderas…
Una introducción a la etiqueta a mantener en circuito y… ¡a rodar! 32 pilotos, 16 motos, y al menos 100 vueltas al circuito, toma de tiempos con transponders, relevos entre pilotos… no era una carrera, más bien un cursillo, pero poco a poco los pilotos nos íbamos calentando, rozando rodilla en el suelo, apurando en la chicane, los primeros derrapes con la rueda trasera… ¡muy divertido y sobre todo, seguro!
Motopoliza.com llevó cuatro pilotos, dos con buen nivel y dos digamos que primerizos, para poder contar con dos puntos de vista radicalmente distintos. El ”equipo pro” cronómetró el segundo mejor tiempo de la jornada, detrás del equipo “enemigos de Alcañíz”, pero claro, llevamos a Diego Grande (campeón de Supermotard regional) y a Valentín Moreno, con un palmarés en copas de minimotard muy respetable.
El equipo “amateur” constaba de Iván y Antonio, y sus primeras experiencias en asfalto. Las Kawasaki se comportaron estupendamente: son motores pequeños pero con la potencia justa para generar sensaciones racing, sin perder nunca el control. Las ruedas aguantaban las tumbadas más salvajes y así transcurrió el día hasta las 17 horas, cuando se dio por finalizada la jornada. La satisfacción de todos los participantes era evidente, con un ambiente de fiesta y “pique sano” entre todos los equipos. Prometimos vernos pronto y recogimos rápido pues nos esperaba un viaje de vuelta largo.
Próximamente volveremos al complejo Noyes Camp y probaremos la modalidad de Dirt Track: Kenny nos aseguró que el primer día se aprende a derrapar, pie en suelo, al más puro estilo americano y ya estamos contando los días.
Más info en Noyescamp.com