A la hora de vender una moto por Internet, precaución
Cualquier avance en la tecnología o en la sociedad conlleva también, por desgracia, una evolución en los amantes del engaño y el dinero ajeno.
Internet, donde tratamos constantemente con otras personas que nunca llegamos a ver en persona, sirve de perfecta pantalla para estafadores. No es cuestión entregarse a la paranoia, pero sí a la precaución.
Uno de los últimos timos utiliza un gancho perfecto, ya que, en un comienzo, ingresa dinero en nuestra cuenta bancaria. Todo comienza cuando una persona quiere vender algo por Internet, como una moto, por ejemplo. Los timadores se ponen en contacto con el vendedor, y ofrecen pagar a través del popular Paypal.
Los estafadores piden multitud de datos: cuentas corrientes, domicilio y hasta copia del pasaporte, teóricamente para que demuestres que no eres un timador.
Acto seguido, ingresan a la víctima dinero en la cuenta corriente. Ingresan dinero de más, por encima del precio de la moto.
Acto seguido, los timadores reclaman ese dinero extra (que proviene, teóricamente, de un pago de un cliente suyo).
Nadie viene a recoger la moto y, en determinado momento, llegan los problemas con la Ley.
Básicamente, han usado al estafado como cebo para otro estafado, al que le han timado con la compra de una moto, usando la identidad del honesto vendedor de la moto, incluso haciendo que el comprador pagara una señal a una cuenta corriente real para asegurarse que de el titular era correcto.
Como se demuestra, más que nunca, cualquier precaución es poca: conviene informase muy mucho de dónde y de quién procede la transferencia que recibimos, NUNCA fiarse de una transferencia superior al dinero pactado (ante algo así, mejor informar a la policía y al banco), y jamás enviar en ese caso dinero a otra cuenta.
Artículo leído en el4x4.com