Mike Hailwood
¿Quién es el mejor piloto de la Historia? No hay un nombre seguro, aunque más de un experto considera que Mike Hailwood todavía mantiene ese título.
Nacido en Oxfordshire en 1940 y fallecido Birmingham en 1981, este piloto británico vivió para el mundo del motor, ya fuera sobres dos o cuatro ruedas. El ser hijo de un vendedor de coches multimillonario seguro que tuvo algo que ver en esta pasión de Hailwood por la velocidad y el motor.
Mike "The Bike" Hailwood ganó su primer campeonato del mundo a las edad de 21 años, un triunfo temprano pero no fugaz, ya que en la lista de victorias de Hailwood figuran nueve Campeonatos de Mundo, 76 Grandes Premios y 14 TT en la Isla de Man.
Hailwood admiraba a todos por su talento y versatilidad, ya que se trataba de un deportista total de la vieja escuela, carismático y ye-yé, por su sentido del humor y pasión por la música. Tales fueron sus logros y su popularidad que en 1968 recibió la Medalla del Imperio Británico por su labor deportiva.
Cuando ya no le quedaba nada que demostrar sobre dos ruedas, Hailwood se pasó a las carreras de coches, quedando clasificado en un tercer puesto en el campeonato de Fórmula 5000 y en las 24 Horas de Le Mans en su primer año de competición. Tras ganas el campeonato europeo de Fórmula 2 con el equipo Surtees, se pasó a la Fórmula 1.
Durante el Grand Prix de Sudáfrica de 1973, Hailwood se jugó la vida para rescatar del fuego al piloto Clay Regazzoni, proeza pro la que recibió la Medalla de Jorge.
Un grave accidente en el circuito de Nürburgring le retiró del mundo de la Fórmula 1 en 1974.
En 1978, más de una década después de dejar las motos, y ya con 38 años, el piloto regresó inesperadamente al TT de la Isla de Man, sorprendiendo a todos no sólo por su reaparición, sino por lograr la victoria en la prueba, y todavía llegaría a ganar en otra ocasión más.
Por desgracia, el hombre que tanta gloria llevó al mundo del motor falleció en un accidente de tráfico cuando viajaba en familia. Pero su legado seguro que permanecerá vivo entre las nuevas generaciones de amantes de la competición y el motor, un deporte en el que Hailwood destacó tanto por sus logros como por su entrega a tan diversas disciplinas y categorías.