El casco es la pieza básica y la protección mínima: úsalo siempre
La pieza más importante, y por ello obligatoria en el equipamiento del motorista es, claro está, el casco.
Tanto si uno es un piloto campeón del mundo como un chaval en ciclomotor, el casco ha de ser una parte más de todo aquel se suba a una moto, scooter, ciclomotor o un quad.
Según estudios realizados, la mitad de las muertes en accidentes de moto se deben a la ausencia de casco, y es que el cráneo no puede soportar un golpe a más de 17 km/h sin que se produzcan grandes daños. Por supuesto, también está el tema de las multas, pero es irrelevante ante la perspectiva de abrirte la cabeza.
Están de moda los outlets por internet últimamente, como fanoutics.com, motobuykers.com outletic.com y motofan.com… además como no de ebay.
En tiempos de crisis el presupuesto es importante reducirlo, así que puedes acudir a cascos de temporadas pasadas a un precio de risa. Recuerda que el mismo casco será más caro con “colorines” y gráficas cuidadas, que en un color plano.
Mejor un buen casco blanco que uno “chulo” pero de dudosa calidad.
Cuando elijas tu casco, sea bonito o feo, caro o barato, piensa en que sea seguro. Asegúrate de que esté homologado por la norma europea E-22, algo que puedes comprobar buscando la etiqueta en la que se lee E-9, si es que compras el casco en España. Aunque hay varios modelos de casco, todos válidos, los más seguros son los integrales, que protegen no sólo el cráneo sino también el mentón y la cara.
Hay varias cosas a tener en cuenta:
- Los cascos se degradan con el tiempo: dependiendo del material del que estén fabricados, puede ser necesario tirarlos cada 3 o 4 años. Atento a este tema si compráis en outlets.
- Un casco debe quedarte “apretadito”. Casi te debe costar introducirlo o sacarlo. Luego el interior se adaptará a tu cara, con el tiempo, pero nunca debe “bailar” en la cabeza: en carretera, con viento, puede fastidiarte la salida por tener que estar “sujetando el casco” contra el viento.
- Nuestras cabezas son muy distintas entre sí. Más que buscar una marca de casco en concreto, pruébate todos los cascos que puedas. Al igual que con los vaqueros, algunos sientan bien, otros no tanto. El casco debe ser cómodo, estanco, insonorizar, y nunca debes notar puntos de presión en la frente, nuca, coronilla… Cada marca, cada serie y cada modelo se fabrican para lo que las marcas consideran “la cabeza del motero estándar”. ¡Busca tu marca, acabarás siéndole muy fiel!
- Generalmente le pasamos al “copiloto” nuestro antiguo casco. Por muy bueno que en su día fuese, no quieres que tu pasajero corra riesgos. Mejor casco económico y nacional, pero de buena calidad, que un caro japonés de hace 15 años.
- Abiertos, Integrales, de campo, de fibra de carbono, de diseño, racing… cada uno tiene sus peculiaridades. Recomendamos integral porque es más seguro que el abierto o jet, y hace menos ruido en carretera que los modulares… aunque estos en ciudad son cómodos si haces muchos trayectos cortos en moto.
- Si el casco contacta el suelo, yendo en moto, no te lo pienses y cámbialo. Aunque no muestre signos críticos de impacto, la capa interior puede haberse abombado (normal, para eso está) y ya no protegerá como antes.
- Si el casco se te cae de la moto en parado, o de una mesa, no te preocupes. El impacto los puede desconchar un poco pero siguen siendo funcionales.
- Si tu casco es muy caro, no lo dejes atado a la moto. Los cacos están pendientes.
- Por último, no te recomendamos atar tu casco a la rueda: se moja con la lluvia, se ensucia, y a nuestros amigos caninos les atrae especialmente hacer sus cosas dentro. ¡Muy desagradable!
- No cubras tu casco con pegatinas. El adhesivo puede degradar algunas resinas con el tiempo.