"Mototerapia" en León

“Mototerapia” en León

Una acción solidaria

Texto Original: Diario de León

Moteros Solidarios comparte con los residentes de Nuestra Señora del Valle su afición por las dos ruedas y las cualidades de la ‘Mototerapia’.

A las once la mañana, los residentes del centro bañezano de Nuestra Señora del Valle aguardaban el rugir de los Moteros Solidarios. Una asociación leonesa amante de las dos ruedas, que desde hace más de una década aplica por diferentes puntos de España las cualidades de la ‘Mototerapia’. Este grupo quiso compartir ayer con los discapacitados intelectuales graves que viven en estas instalaciones su pasión por las motos para brindar a estas personas la oportunidad de experimentar emociones excepcionales. La velocidad, el aire en la cara o simplemente levantar los pies del suelo son para los residentes del centro «sensaciones increíbles», según explicó uno de los monitores.

Moteros Solidarios

En total quince Moteros Solidarios llegaron a La Bañeza con el objetivo de hacer disfrutar. A lo largo de un circuito cerrado por las dependencias de Nuestra Señora del Valle, los residentes se divirtieron con entusiasmo. «Por encima de todo está la seguridad», destacó el presidente de la asociación, Ramón Carro, que adelantó que ya está finalizada una tesis sobre las bonanzas de la ‘Mototerapia’.

La actividad que demostró que las motos pueden estar por encima de cualquier barrera física y psicológica tiene múltiples cualidades para los discapacitados. Desde los beneficios para el cuerpo pasando por la vibración que supone la relajación de toda la espasticidad. Además, la terapia permitió a los residente experimentar sensaciones vestibulares por los cambios de posición y espacio y estimular los sentidos.

Hace once años, Ramón Carro tuvo su primer acercamiento a la Mototerapia. Casi de casualidad. Subió a su moto a un chico con Síndrome de Down y la sorpresa fue que no quería bajarse. Esta experiencia le llevó a plantear a sus ‘amigos’ moteros con los que quedaba los fines de semana para hacer rutas la posibilidad de llevar las motos a otros ámbitos. Así el ocio se convirtió además en terapia y solidaridad.

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